La responsabilidad de pronunciar su nombre recaía sobre Pelé, uno de los mejores jugadores en la historia del futbol, al pronunciar su nombre, Ronaldo rompía a llorar, lágrimas de alegría, las que le llevaban hasta el micrófono donde, junto a su hijo, recogía el premio.
El jugador agradecía a su familias y amigos por confiar en él día a día, a los miembros de la FIFA, a su club, compañeros y presidente, al que le dedicaba unas palabras por confiar en él y poder vivir este gran momento, siendo jugador del Real Madrid.
Fotografía: mundodeportivo.com